
Doha, 23 sep (Prensa Latina) El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani, calificó lo ocurrido en la Franja de Gaza como «un genocidio y una mancha en la conciencia de toda la humanidad», reportó la agencia qatarí de noticias QNA.
De acuerdo con el medio, el emir formuló esas declaraciones el martes durante su intervención en la apertura del 81 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrado en Nueva York.
En referencia a Gaza, Tamim bin Hamad afirmó que «es imposible hablar de un orden internacional justo mientras Palestina siga siendo un punto ciego dentro del mismo; lo ocurrido en Gaza es un genocidio en toda regla y una mancha en la conciencia de toda la humanidad».
«Las generaciones futuras se asombrarán ante la enorme brecha entre la catástrofe y el nivel de la respuesta internacional para detenerla. Y la catástrofe continúa», añadió.
El emir sostuvo que los líderes israelíes comenzaron a declarar abiertamente que la solución para poner fin a la guerra en la Franja sería el desplazamiento de la población, al que, según señaló, denominan «migración».
También cuestionó las acusaciones de antisemitismo y las teorías conspirativas empleadas, según dijo, para responder al creciente rechazo internacional a las acciones de Israel.
Tamim bin Hamad afirmó que existen registros audiovisuales de soldados israelíes jactándose de sus acciones y denunció la difusión internacional de imágenes sobre crímenes cometidos en Gaza.
El emir destacó además los esfuerzos de Qatar como mediador desde el inicio del conflicto para detener el derramamiento de sangre, aliviar el sufrimiento de la población civil y facilitar la liberación de prisioneros y detenidos, con el objetivo de alcanzar y consolidar un alto el fuego.
En ese sentido, reclamó a Israel cumplir «plenamente y sin reservas» sus obligaciones, entre ellas el cese definitivo de las operaciones, la retirada de la Franja, el levantamiento del bloqueo y la entrada incondicional de ayuda humanitaria.
Instó a la comunidad internacional a no dejar la aplicación de los acuerdos «a merced de los cálculos de una parte acostumbrada a incumplir sus promesas siempre que tiene vía libre en el escenario».
Al abordar la situación en la Cisjordania ocupada, describió como «una herida abierta» la persecución contra los palestinos, el apartheid y la violencia de los colonos, así como la profanación de lugares sagrados islámicos y cristianos, entre ellos la mezquita de Al-Aqsa.
El emir reiteró el respaldo de Qatar al derecho del pueblo palestino a establecer un Estado independiente con Jerusalén Oriental como capital y llamó a la comunidad internacional a asumir sus responsabilidades ante la situación en los territorios palestinos ocupados.




